En el CIELO DIVINO encontré a Eliza Dushku y ciertamente ella es el Cielo Divino que nos hace soñar y nos inspira. Su boca son dos pétalos de rosa artisticamente colocados por el Supremo Arquitecto. Esos labios rosados encierran un néctar encantado que se puede beber para enloquecer de pasión y morir enamorado. Su cabellera hermosa es la cascada dorada en donde puedes bañarte y sentir la frescura del encontrado en un desierto encantado. Su figura hermosa es mejor que la de Venus y su mirada azul patentiza que es un Ángel que bajó, que vino de mi eterno CIELO DIVINO. Eliza Dushku, es mi CIELO DIVINO y en él yo sueño y me forjo una quimera en la que el amor deambula alrededor de la más hermosa mujer que mis ojos han mirado y que llevaré en mi alma y en mi corazón hasta que yo muera. DIVINO CIELO, Eliza Dushku que DIOS siempre esté contigo.
Sinceramente:
Adolfo González.